Thursday, January 19, 2012

Esta noche me apetece escribirte,amor.

Me siento con ganas de contarte algo a pesar de los cientos de folios que rondan por el escritorio.
No es lo único que ronda por la habitación. Hay miles de recuerdos en el suelo. Un cuaderno y una foto rota en algún mal día.
No sé por qué en momentos así me acuerdo de ti. Y me cuesta decirlo, pero te echo de menos
Tampoco sé porque he abierto tu cuaderno. Ahora se presenta la tormenta, no sólo en Madrid. También en la habitación cuarenta y siete del tercer piso. En el borde de tus parpados arden los recuerdos. Te quemas, te hielas por dentro. Te haces pequeñita en cada palabra que lees y en cada momento que recuerdas.  

Los pétalos de una noche de adiós a la inocencia, las cartas de feliz cumpleaños mi vida, otro año más estoy aquí. Y la última hoja que dice que te has ido, pero que espero que algún día regrese alguien como.
Que sí, que soy una egoísta. Pero te echo de menos.
A ti, o al amor. En eso ya, dudo un poco.
¿Sabes? Dicen que en las ciudades grandes hay más de todo, pero yo ya he dejado de creer en eso.


Escribo porque me acuerdo de ti. Y no, no cabe en un texto mi gratitud. Tú has hecho de mí lo que soy. 
Porque las huellas dactilares no se borran de las vidas que tocamos, o eso dice algún guión de alguna película...

2 comments:

  1. "Porque las huellas dactilares no se borran de las vidas que tocamos, o eso dice algún guión de alguna película..."
    http://lookingforaheero.blogspot.com.es/

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